"Es solamente en nuestras relaciones con otros en donde somos capaces de vernos a nosotros mismos con claridad." Drucker
"Las instituciones no pueden sobrevivir sin la administración." Drucker
"No te preguntes que puedes lograr sino en lo que puedes contribuir." Drucker
"Sé que no es suficiente el ser recordado por libros o teorías. Uno no hace una diferencia a menos que esa diferencia sea en la vida de otras personas." Schumpeter
El 11 de noviembre de este año Peter Drucker fallece por causas naturales en el estado de California a la edad de 95 años. Con 31 libros escritos traducidos a veinte idiomas diferentes, tenía que ser un pensador ecléctico para una ciencia – arte ecléctica como la administración el que fuera su gurú más destacado del siglo XX. Nadie es profeta en su tierra y así Drucker siendo austriaco de origen y periodista de profesión, más no administrador, representa el pensamiento de una era plena de cambios en todos los ámbitos del comportamiento organizacional; primeramente en los Estados Unidos de Norteamérica y posteriormente a nivel mundial.
Libre pensador, amante de la simplicidad, observador incansable y visionario que rayaba en lo profético, Drucker maneja desde el concepto de la descentralización administrativa en sus inicios como asesor en General Motors hasta las comunidades de aprendizaje de nuestros días. Sus innumerables aportaciones a la administración rayan en su pensamiento pleno de filosofía considerándola ni ciencia ni arte sino una profesión.Para mi en lo personal Peter Drucker es un icono que me guía en los inicios de una carrera en ciernes como era la de Administración en los 70´s, lo leí desde entonces, tal vez no lo comprendía en toda su dimensión, pero siempre lo considere como lo que fue y será el Administrador de los Administradores. ¿Por qué esta denominación? Peter Drucker a través de sus escritos y como libre pensador en el tema, generó toda una corriente que en su mismo tiempo no fue del todo comprendida:

  • Lo que un buen administrador hace: Tiene que buscar y encontrar oportunidades, debe definir sus estrategias y de esa forma poder operar. Enfócate más en las oportunidades que en los problemas.
  • Administrar lo básico: la inflación, la liquidez, la productividad y el costo de mantenerse en el negocio. Además de conocer y manejar a la población y a su dinámica.
  • La habilidad de encontrar patrones entre aparentes disciplinas diferentes.
  • Nunca digas “yo” di “nosotros”
  • Descentralización y “pérdida de control” cuando existían sociedades en sistemas completamente centralizados.
  • El poder de las personas y de sus conocimientos cuando aún – y tristemente -, en nuestros días somos consideradas – las personas – como “spendables” o “gastables”, fácilmente sustituibles por programas de cómputo o por otras personas “más baratas” o más jóvenes.
  • Atraer y mantener al talento son dos de las funciones más importantes de un buen administrador.
  • El hacer que las organizaciones realmente pensarán en su razón de existir o de ser.
  • No has decidido nada hasta que no hayas encontrado la forma de implementarlo.
  • La responsabilidad social de las corporaciones.
  • El aprobar al libre mercado más no al capitalismo.
  • Enfócate en tu cliente, las organizaciones exitosas cubren las necesidades de sus clientes.
  • La importancia de las relaciones y sus interrelaciones en la formación de comunidades más allá del yo y (o) del nosotros.
  • Las comunidades de cooperativas

En fin, Drucker fue un profeta en su tiempo y en el nuestro. Lo que hoy vivimos denominado por el en los 80´s como “tiempos turbulentos” no es sino la secuela de un mundo cada vez más complejo e intrincado en donde los pensadores como él nos harán mucha falta. Cabe mencionar que el decía que en esos y estos tiempos había que pronosticar esos “eventos únicos” ya que éstos no pueden ser planeados y que lo peor que pudiera hacerse es caer en las tentaciones como negar la realidad o, inclinarse por las certidumbres del pasado que en lo único que se convertirán es en las supersticiones del mañana.

Hoy que enfrento una vez más el reto de hacer rentable a una organización vía el despido de personal y que sé que esa no es la forma de hacerlo, extraño más a este pensador que consideraba al elemento humano como lo que es: un activo inapreciable e insustituible. Y lo recuerdo más por que se piensa que siguiendo lo que hemos hecho durante muchos años bien seguirá operando bien en este mundo turbulento de hoy. El ejecutivo de hoy igual que el de ayer no aprende del pasado como tampoco reflexiona acerca de los impactos de las decisiones pasadas en el presente y en el futuro.

¿Qué hubiera hecho el más grande pensador en administración y negocios del siglo pasado? No lo sé pero de una cosa estoy cierto no hubiera eliminado al elemento más importante de una organización: al ser humano.



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