Crowdfunding podría traducirse como Financiación Multitudinaria. Se trata de sitios en internet para conseguir financiamiento para proyectos mediante la aportación de múltiples pequeños contribuyentes.
Crowdfunding ha funcionado por algún tiempo para proyectos sociales.
Por ejemplo, Kiva (http://www.kiva.org/) es una organización que pone en contacto a personas de comunidades pobres alrededor del mundo que requieren de pequeñas cantidades de dinero para un micro negocio con inversionistas en línea también alrededor del mundo. Desde hace algún tiempo he estado participando en Kiva con gran satisfacción. Uno de los proyectos proyecto al que contribuí con 25 dólares es el del Grupo Solidario Mil Flores de Pochocuape, cerca de Managua, Nicaragua, integrado por tres señoras que venden diversos productos para complementar el ingreso familiar. Veintiséis prestamistas reunimos en mayo pasado los 1 075 dólares requeridos.
A la fecha, las señoras ya han pagado el 46 por ciento de su deuda. En mi cuenta cuento ahora con 18.18 dólares del dinero que me ha sido devuelto, sin intereses. Espero a reunir 25 dólares de nuevo y los aplico a otro proyecto. Podemos decir que Kiva pone en contacto a los pobres con las clases medias del mundo para establecer una relación de apoyo mutuo.
En un artículo reciente de The Economist, intitulado “Putting your money where your mouse is” (http://www.economist.com/node/16909869?story_id=16909869), Depositando tu dinero donde se encuentra tu ratón”, señala que el Crowdfunding está siendo ahora utilizado por artistas, músicos, escritores y emprendedores para recopilar por internet una gran cantidad de pequeñas donaciones para fondear su trabajo.
Que la banda desea lanzar un CD, pues consigue fondos en línea: 500 contribuyentes de a 10 dólares, por ejemplo. Los aportantes reciben a cambio una copia del disco cuando esté listo. O un reportero desea hacer una investigación para escribir un artículo sobre un tema relevante, tal como el trabajo migrante.
Algunos sitios interesantes son:
¿Cómo le llamamos en español a este tipo de iniciativas?
¿Multifondeo, Financiación Multitudinaria?


Según un reciente estudio sobre tiempos de reacción al conducir, son mejores los reflejos de un borracho que los de alguien enviando mensajes por el cel.
Mientras que el tiempo de reacción promedio de una persona con una cantidad de alcohol en la sangre arriba del límite legal fue de 0.55 segundos, los de una persona leyendo o enviando mensajes fueron de 0.86 y 0.90 segundos, respectivamente. La tabla presenta las distancias extras que el auto avanza comparadas con las distancias de frenado con el conductor en estado normal.
No faltará quien tome esta información al revés y diga: "a bueno, entonces condicir borracho no está tan mal". Sigue siendo algo terrible, lo único es que ahora hay algo aún peor. Debiera penalizarse el mensajear mientras se conduce, tanto como hacerlo en estado de ebriedad.



Cuando las emociones son agradables, el sentir es un placer: alegría, plenitud, felicidad, amor, son normalmente bienvenidos.
Pero, a veces, las emociones son un verdadero tormento, particularmente las llamadas emociones negativas, tales como el miedo o la ira.
Quisiéramos no sentir, porque nos duele.
Sin embargo, el flujo de sentimientos y emociones es parte de la vida de la persona plena.
Por ello a veces necesitamos re-educarnos para aprender a sentir.
Sobre esto hablo en mi libro electrónico: "Al rescate de la emocionalidad: aprendiendo a sentir".


Presento aquí una serie de pasos que han resultado útiles para mis alumnos y para mí para la clarificación de la visión y de la misión personal. La misión y la visión son dos caras de la misma moneda.

La visión está comprendida por las metas de largo plazo, las búsquedas personales de futuro, mientras que la misión es la conceptualización de mi quehacer en el mundo, de mi propósito, lo que le da sentido a mi existencia en el día a día.

La visión es un asunto de futuro, al tanto que la misión es un asunto de presente continuo.

Para la clarificación de la visión se requiere pensamiento creativo, soñar, mientras que para la clarificación de la misión se requiere pensamiento convergente, buscando descubrir en la propia historia, en las pautas de actuación, en las metas mismas y en el interior cuáles son las esencias y creencias fundamentales, cuál es mi propósito en la vida. El proceso que sugiero abajo va requiriendo de ambos tiempos de pensamiento.

Lo ideal para realizar el ejercicio es generarte un espacio personal de silencio y meditación, por lo menos de dos horas. Te puedes ir un fin de semana a un lugar apartado, aquietar la mente y dejando los pendientes de lado. Puede ser en el bosque, en la playa o en cualquier lugar accesible que te genere paz y posibilidades de introspección. Es importante que anotes, por lo que requerirás lápiz y papel. Tal vez te ayude llevare colores, si es que eres más visual y te gusta diagramar y dibujar. Te puedes llevar música que te inspire, algún libro significativo y objetos que te recuerden a las personas y momentos que valoras.

El proceso de Clarificación de la Visión y Misión Personalestiene tres fases:

Fase I: Visión personal:


  1. Sueños: Has una lista tan larga como sea posible de todo aquello que deseas o has deseado ser, hacer o tener. No refrenes nada, trata de escribir fluidamente sin juzgar tus ideas. Entre más larga la lista de sueños y deseos, mejor.
  2. Visión personal: Una vez generada la lista anterior, sitúate en tu imaginación en un tiempo que para ti sea tu horizonte de largo plazo (tal vez 15 años) y describe el tipo de vida que deseas tener, refiriéndote a todos los aspectos: personal, familiar, laboral, social, etc. Tu ya estás en ese tiempo y lugar en el futuro. Volteas en tu imaginación alrededor y describes lo que ves. La narración la realizas en tiempo presente. Por ejemplo: "Tengo ahora 60 años y me encuentro en este lugar que es un centro de desarrollo del potencial humano. Las instalaciones son de tipo minimalista, natural y étnico. Estamos en medio de un bosque tropical. Hoy es sábado y estpy con mi esposa esperando la llegada de mis hojos con mis nietos, quienes vienen de fin de semana. A la distancia se ve un grupo trabajando en una actividad al aire libre...". Entre más vívida, descriptiva y realista tu narración, mejor. Esto configura tu visión personal o visión de futuro.
Fase II: Misión personal:


  1. Tema central: Revisa las respuestas que diste en la fase anterior y determina cuáles son los tres temas o mensajes centrales y más permanentes. Escríbelos.
  2. Propósito: Si eres creyente, mantén en mente tu respuesta anterior y pregúntate para qué te puso Dios en esta tierra en esta época, en este lugar y con la gente que has vivido (y no en otro tiempo, ni en otro lugar, ni con otra gente). Si no eres creyente, pregúntate qué sentido o propósito le quieres dar a tu vida en este mundo y en esta época. Lo que estás haciendo con esto es determinar cuál es tu misión personal, propósito o razón de ser. La misión personal es para realizarse aquí y ahora, todos los días, a diferencia de la visión personal que es algo que ocurrirá en el futuro.
  3. Foco: Teniendo tu respuesta al punto anterior, buscarás dar mayor foco y nitidez empleando las preguntas ¿cómo? y ¿para qué? A veces la respuesta es demasiado general, tal como "ser feliz" y a veces es demasiado específica. La clave es dar el foco necesario para que las respuestas encontradas te permitan tomar decisiones y vivir un tipo de vida congruente con lo clarificado.
    Si tu respuesta fue muy general pregúntate ¿cómo? sucesivas veces. Por ejemplo. Si dices que tu misión es ser feliz te cuestionarás ¿ser feliz cómo? (o ¿ser feliz a través de qué?). A la respuesta que des vuelves a aplicarle el ¿cómo? y así sucesivamente hasta sentirte satisfecho con el foco alcanzado.
    Por otro lado, si tu respuesta es muy concreta te preguntarás ¿para qué? varias veces. Por ejemplo, si dices que tu misión es dirigir tu propia empresa, lo cual en realidad es una meta, parte de la visión, te cuestionarás ¿para qué?, y a la respuesta que des le vuelves a poner el ¿para qué? y así varias veces hasta que sientas que tocas fondo.
    Busca responder desde el corazón libremente y no desde la razón. ¡Sorpréndete a ti mismo!

  4. Simbolización: Busca un símbolo, ya sea una idea, una frase, un objeto o cualquier elemento (visual, auditivo, olfativo, táctil, o de cualquier otra índole) que represente la esencia de tu misión personal y demás respuestas clave que has encontrado hasta el momento.
Fase III: Visión enfocada:

  1. Replanteamiento: Considerando tu misión personal definida en la fase anterior, revisa y afina la visión personal que planteaste en la Fase I. La misión y la visión personal son dos manifestaciones de una misma esencia. Una habla de la otra. Una conduce a la otra, como lo hacen el Ying y el Yang.
  2. Visualización: Sitúate en el momento futuro al que se refiere tu visión personal y describe (en tiempo presente y en primera persona) con el mayor detalle posible todo el entorno y las realidades de tu visión. En tu imaginación ya estás allá y entonces, y situándote en presente describes completamente lo que haces, a las personas que te rodean, el entorno, el lugar, los objetos que te rodean. Se trata de vivir tu visión como si ya estuviese ocurriendo.
  3. Simbolización: al igual que con la misión, encuentra símbolos tangibles, que puedas ver, sentir o escuchar, que representen tu misión.
El producto que tendrás de todo este proceso es una serie de anotaciones y declaración junto con símbolos que representan lo ahí escrito. Los símbolos los puedes poner en un lugar donde estés frecuentemente y se convertirán en recordatorios de tus prioridades existenciales. Pronto dejarás de tener conciencia de su presencia, pero tu mente inconsciente estará siempre iluminada por ellos, ayudándote a dinamizar las energías y a realizar las acciones necesarias para ser congruente con tu misión personal en el día a día y para caminar en la dirección de tu visión personal. Cada vez que tengas que tomar una decisión importante en tu vida, tu misión y visión personales te dirán qué alternativa es la congruente, y por lo tanto, la conducente.

Un tributo a Germán Dehesa ante una partida que parece prematura. Se queda aquí en el corazón su fino humor crítico.

Ahora que todo se ve tan difícil y que todo mundo se queja de la realidad nacional, este relato que recibí por correo electrónico me ha calado.

Los patos hacen bulla; Las Águilas vuelan:
Harvey Mackay, nos cuenta una maravillosa historia acerca de un taxista que prueba este punto. Al acercarse el taxi que Mackay iba a tomar en el aeropuerto notó que el auto estaba limpio y brillante. El taxista, vestido impecablemente, de camisa blanca, corbata negra y pantalones negros bien planchados, salió del auto dio la vuelta y le abrió la puerta trasera del taxi al tiempo que le daba un cartón plastificado y le decía: "soy Wally, su chofer, mientras pongo su maleta en el portaequipaje me gustaría que lea mi Misión". Después de sentarse, Harvey leyó la tarjeta: Misión de Wally: “Llevar a mis clientes a su destino final de la manera mas rápida, segura y económica posible brindándole un ambiente amigable"
Mi amigo Harvey quedó impactado. Especialmente cuando se dio cuenta que el interior del taxi estaba tan limpio como el exterior, ¡sin una mancha! Mientras se acomodaba trás del volante, Wally le dijo,
  • ¿Le gustaría un café? Tengo café regular y descafeinado".
Mi amigo bromeando le dijo:
  • No, preferiría un refresco".
Wally sonrío y dijo:
  • -No hay problema tengo Coca Cola regular y dietética, agua y jugo de naranja.
Casi tartamudeando, Harvey le dijo:
  • Tomare Coca Cola dietética.
Pasándole su bebida, Wally le dijo,
  • Si desea usted algo para leer, tengo el Wall Street Journal, Time, Sport Illustrated y USA Today…
Al comenzar el viaje, Wally le paso a mi amigo otro cartón plastificado, “Estas son las estaciones de radio que tengo y la lista de canciones que tocan, si quiere escuchar la radio”. Y como si esto no fuera demasiado, Wally le dijo a Harvey que tenia el aire acondicionado prendido y si la temperatura estaba bien para el. Luego le avisó cuál sería la mejor ruta a su destino a esta hora del día. También le dijo que podía conversar con él o, si Harvey prefería lo dejaría solo en sus meditaciones.
  • Dime Wally, le pregunto mi asombrado amigo: siempre has atendido a tus clientes así?
Wally sonrió a través del espejo retrovisor.
  • No, no siempre. De hecho solamente los dos últimos dos años. Mis primero cinco años manejando los gaste la mayor parte del tiempo quejándome igual que el resto de los taxistas.
Un día escuche en la radio acerca de Wayne Dyer un “Guru” del desarrollo personal. El acababa de escribir un libro llamado “Tú lo obtendrás cuando creas en ello”. Dyer decía que si tú te levantas en la mañana esperando tener un mal día, seguro que lo tendrás; muy rara vez fallarás. El decía, “Para de quejarte”. Sé diferente de tu competencia. No seas un pato. Sé un águila. Los patos hacen bulla y se quejan, las águilas se eleven encima del grupo.
Eso me llegó, dijo Wally. Dyer estaba realmente hablando de mí. Yo estaba todo el tiempo haciendo bulla y quejándome, entonces decidí cambiar mi actitud y ser un águila. Miré alrededor a los otros taxis y sus chóferes… los taxis estaban sucios, los chóferes no eran amigables y los clientes no estaban contentos. Entonces decidí hacer algunos cambios. Uno a la vez. Cuando mis clientes respondieron bien, hice más cambios.
  • Se nota, que los cambios se han pagado,
le dijo Harvey
  • Sí, seguro que sí
le dijo Wally. Mi primer año de águila dupliqué mis ingresos con respecto al año anterior. Este año posiblemente lo cuadruplique. Usted tuvo suerte de tomar mi taxi hoy. Usualmente ya no estoy en la parada de taxis. Mis clientes hacen reserva a través de mi celular o dejan mensajes en mi contestador. Si yo no puedo servirlos consigo un amigo taxista confiable para que haga el servicio.
Wally era fenomenal. Estaba haciendo el servicio de una limusina en un taxi normal. Posiblemente haya contado la historia a más de cincuenta taxistas, y solamente dos tomaron la idea y la desarrollaron. Cuando voy a sus ciudades, los llamo a ellos. El resto de los taxistas hacen bulla como los patos y me cuentan todas las razones por las que no pueden hacer nada de lo que les sugería. Wally el taxista tomo una diferente alternativa. El decidió dejar de hacer bulla como los patos y volar por encima del grupo como las águilas. Los Patos hacen bulla, Las águilas vuelan."

Thomas Alva Edison dijo que la invención es uno porciento de inspiración y 99% de transpiración. Aún así el 99% de las publicaciones sobre innovación se refieren a la creatividad. Para el 99% restante está el libro “The Other Side of Innovation: Solving the Execution Challenge” de Vijay Govindarajan and Chris Trimble. Esta es la reseña en The Economist.

Schumpeter: The innovation machine | The Economist