El “Harvard Business Review Abreviado” (HBR in Brief) presentó un resumen del artículo de Nigel Nicholson “Cómo motivar a su gente problemática”.

El planteamiento es que, en contra de lo que comúnmente se cree, uno no puede motivar a los colaboradores difíciles; sólo ellos mismos pueden hacerlo. Todo mundo está motivado; pero lo está fuera del trabajo. El lugar de trabajo, particularmente cuando hay jefes poco sensibles, bloquea la motivación inherente de las personas.


El asunto es cómo quitar estos bloqueos y canalizar la motivación intrínseca en dirección de las metas de la empresa o institución. Se señala en el resumen que la mayoría de los directivos comete los errores de tratar de “vender” su punto de vista a los empleados o descartarlos como gente con “mala actitud”.


Estas equivocaciones se enraízan en suposiciones falsas, aunque comunes:




  • Todos piensan como yo

  • Podemos cambiar a los otros

  • Los empleados son problemas a resolver

Se presentan tres sugerencias para liberar la motivación interna de los colaboradores:



  1. Generar una visión enriquecida del colaborador: En vez de etiquetarlo como “difícil” o “problemático” es necesario investigar tres factores:
    Al Colaborador: mediante el diálogo tratar de descubrir qué lo motiva, que está bloqueando sus motivaciones y qué pasaría si esos obstáculos se eliminaran.
    A Uno Mismo: averiguar preguntando al colaborador o sus colegas qué comportamientos míos logran hacer salir lo peor de él.
    La Situación: investigar qué eventos están haciendo que surja lo peor de ambos; por ejemplo, una re-estructura ha aumentado los niveles de estrés y disminuido la tolerancia.


  2. Replantear las metas: Dado que la flexibilidad puede generar alternativas sorprendentemente ricas, remplazar “soluciones” pre-establecidas con un menú de opciones.


  3. Preparar el encuentro: En una reunión cara a cara decirle a la persona lo valiosa que es para la organización, describir el problema como lo veo yo, afirmar que la situación no puede seguir así y expresar mi deseo de llegar a un acuerdo mutuamente satisfactorio. Luego pruebar mis intuiciones respecto a como liberar las pasiones del colaborador hacia fines productivos. Para evitar una reunión más del tipo “sí, jefe”, no se debe “vender” el propio punto de vista.

El resumen termina señalando que cuando uno logra liberar la motivación interna de la gente entonces se potencia el clima organizacional de toda la empresa o institución al demostrar que uno está dispuesto a resolver las dificultades en vez de sólo descartarlas.



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