Esto es lo que quisiera decirle a todos mis alumnos el primer día de clase, la próxima semana.
Como maestro realmente no puedo enseñarte nada que sea significativo.
Tú eres quien tiene que aprender. Nadie puede enseñar nada realmente significativo a otra persona (ya lo dijo Carl Rogers).
Estoy aquí para acompañarte en tu viaje de aprendizaje.
Mi función es el allanarte el camino a veces y otras hacertelo más difícil, siempre esperando que tú aprendas algo que valga la pena para tí.
En este curso he diseñado una ruta pre-establecida, para que la recorramos juntos.
En esta ruta yo también voy a aprender.
La ruta es una propuesta. Estoy dispuesto a negociarla; pero no voy a recorrer un camino que no resulte significativo para mí.
Si el camino que hemos de recorrer finalmente no resulta significativo para tí, si realmente no es un camino que tú desees recorrer, difícilmente podrás aprender algo valioso.
La única manera de que aprendas algo que valga la pena en este curso es que hagas el esfuerzo necesario para recorrer este camino.
Si no lo quieres hacer realmente, si este camino no tiene sentido para tí, si no estás aquí convencido y no logras mantenerte motivado, no hay nada que yo pueda hacer.
La responsabilidad de aprender es tuya.
Mi responsabilidad es el acompañarte, sea como sea, estés como estés.
"Yo me puedo morir feliz porque yo le dejé una canción al mundo", declaraba Facundo Cabral. Ahora, después de su muerte estúpida, en un asalto o balacera, llorando acudo aquí a atestiguar que aquel joven de diecinueve, que se decía "en búsqueda" tiene mucho que agradecerle. Ahora, treinta y cinco años después, y gracias a Dios, aún en búsqueda, sigo haciendo mías las coplas que dicen "no soy de aquí, ni soy de allá; no tengo edad ni porvenir; y ser feliz es mi color de identidad".
Por aquel entonces era mucho más revolucionario y apasionado que hoy por lo que vibraba profundamente también con los versos de "pobrecito mi patrón; piensa que el pobre soy yo". Y vaya que desde entonces he tenido cualquier cantidad de patrones que por desgracia vivían en las mayores de la miserias.
Escapar de los dulces cantos de sirenas voluptuosas que me tientan con las promesas de una vida de felicidad inmensa gracias a las riquezas y a los productos de la sociedad de consumo no ha sido fácil; pero ahí ha estado siempre el canto de Facundo para recordarme lo que de verdad importa.
Decía que hay cuidarse de los pendejos; pero creo que el pendejo de mayor cuidado lo llevo dentro.
Tan sólo tuve que salir un poquito para darme cuenta que todo nacionalismo no es más que una gran ignorancia. He tenido por amigos lo mismo a asesinos que a hombres buenos, a gringos y a indígenas, a gente de poder y autoridad y a pobres, a felices e infelices y en todos he encontrado la misma esencia: la necesidad de amar y ser amados.
Y al final esa es mi esencia.
Hoy es tiempo de cantarle al trovador que más cerca ha estado de mi búsqueda. Gracias Facundo por mantener con tu canto, ahora eterno, la linterna alumbrando lo que verdaderamente importa.
Nos ha enviado a algunos tipos excepcionales como Buda, o Cristo, o Mahoma, o mi tía Chofi, para que nos digan que nos portemos bien. Pero esto a él no le preocupa mucho: nos conoce. Sabe que el pez grande se traga al chico, que la lagartija grande se traga a la pequeña, que el hombre se traga al hombre. Y por eso inventó la muerte: para que la vida ?no tú ni yo? la vida, sea para siempre.
Ahora los científicos salen con su teoría del Big Bang... Pero ¿qué importa si el universo se expande interminablemente o se contrae? Esto es asunto sólo para agencias de viajes.
A mí me encanta Dios. Ha puesto orden en las galaxias y distribuye bien el tránsito en el camino de las hormigas. Y es tan juguetón y travieso que el otro día descubrí que ha hecho ?frente al ataque de los antibióticos? ¡bacterias mutantes!
Viejo sabio o niño explorador, cuando deja de jugar con sus soldaditos de plomo y de carne y hueso, hace campos de flores o pinta el cielo de manera increíble.
Mueve una mano y hace el mar, y mueve la otra y hace el bosque. Y cuando pasa por encima de nosotros, quedan las nubes, pedazos de su aliento.
Dicen que a veces se enfurece y hace terremotos, y manda tormentas, caudales de fuego, vientos desatados, aguas alevosas, castigos y desastres. Pero esto es mentira. Es la tierra que cambia ?y se agita y crece? cuando Dios se aleja.
Dios siempre está de buen humor. Por eso es el preferido de mis padres, el escogido de mis hijos, el más cercano de mis hermanos, la mujer más amada, el perrito y la pulga, la piedra más antigua, el pétalo más tierno, el aroma más dulce, la noche insondable, el borboteo de luz, el manantial que soy.
A mí me gusta, a mí me encanta Dios. Que Dios bendiga a Dios.
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De acuerdo a los investigadores Grant, Gino y Hofmann (diciembre, 2010), aunque sólo el 50% de la población es extrovertida, el 96% de los altos ejecutivos tienen una personalidad extrovertida. Considerando esto, ¿podemos los introvertidos ser buenos líderes?
Hay bastante evidencia de investigación respecto a que el grado de extroversión-introversión de cada individuo tiene una alta determinación genética: así nacimos. Los individuos extrovertidos se colocan con toda facilidad en el centro de la actividad social: su energía proviene del encuentro con los demás. Por el contrario, las personas introvertidas nos cargamos de energía con nuestro mundo interno de ideas y sentimientos: desde luego que podemos relacionarnos exitosamente pero para ello necesitamos consumir nuestra energía. Por otro lado, las personas extrovertidas sí pueden estar solos, en contacto con sus ideas y sentimientos; pero eso les requiere consumir energía.
Desgraciadamente la cultura occidental ha idealizado la extroversión; resultando en que algunos introvertidos nos reclamamos el no ser más abiertos y sociales. El reclamo es totalmente injusto e inmerecido; como lo es la idealización de un particular tipo de comportamiento. Todo rasgo de personalidad tiene ventajas y desventajas.
Pero es posible que las cosas empiecen a equilibrarse. Grant, Gino y Hofmann (2011) realizaron dos estudios en los que investigaron las condiciones de efectividad de líderes extrovertidos e introvertidos.
El primero fue un estudio de campo que consideró el nivel de utilidades de 139 pizzerías en función del grado de extroversión de sus gerentes y del nivel de proactividad de los empleados. Los gerentes más extrovertidos tuvieron mayores ganancias cuando sus empleados eran pasivos; pero cuando los empleados eran más proactivos los mejores resultados los alcanzaban los gerentes introvertidos. El segundo estudio fue un experimento en el que 52 grupos de personas con diversos grados de proactividad y líderes actuando extrovertida e introvertidamente mostraron el nivel de desempeño doblando playeras. El experimento replicó los resultados del estudio de campo: los mejores resultados se obtenían con la combinación líder extrovertido con seguidores pasivos y líder introvertido con seguidores proactivos.
Así que hay un lugar para cada tipo de orientación de personalidad en la dirección de equipos de trabajo. Conforme el entorno organizacional se vuelve más turbulento se requiere que los colaboradores sean más proactivos, mostrando mayor niveles de creatividad e iniciativa; comportamientos que a su vez requieren de líderes capaces de escuchar, considerar las ideas de los seguidores e integrar sus iniciativas. Para estos comportamientos están mejor situados los líderes introvertidos, como lo fue Gandhi.
Desde luego que seguirán habiendo más directivos extrovertidos que directivos introvertidos porque las personas con la primera orientación buscan de manera natural estar en situaciones sociales y liderar; pero las organizaciones para ser más efectivas deberán promover más a las personas introvertidas a posiciones de liderazgo y enseñar a los directivos extrovertidos comportamientos propios de los introvertidos.
Grant, A., Gino, F., y Hofmann, D. (2010). The hidden advantages of quiet bosses. Harvard Business Review, December, 28
Grant, A., Gino, F., y Hofmann, D. (2011). Reversing the extraverted leadership advantage: The role of collective employee proactivity. Academy of Management Journal, 54(3).
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El Día Internacional de la Compasión se celebrará el 15 de mayo en honor al Dr. Patch Adams organizado por Bloggers Unite.
International Day of Compassion in honor of Dr. Patch Adams // Bloggers Unite
Si no sabes quién es Patch Adams te recomiendo ver la película del mismo nombre.
Ahora caigo en la cuenta de que en el pasado he tenido algunos momentos de generación creativa en los que quien produce es una mente no consciente en terrenos que pareciera que tendrían que ocurrir sólo bajo un cuidadoso control lógico consciente. Elaboré en Excel un programita para representar gráficamente el área bajo la curva normal. Tuve flojera de entender la lógica exacta sobre cómo hacerlo, es decir, flojera de pensar, y sólo me dediqué a utilizar funciones de Excel que me daban sentido intuitivo. Generé el programa de una manera muy fácil y fluida, muy artística, aunque si alguien me preguntaba qué funciones había utilizado y por qué hubiera tenido problemas para explicarlo.









