viernes, mayo 17, 2019

Cómo manejar tu perfeccionismo


El buscar hacer las cosas bien me lleva a alcanzar buenos resultados; pero cuando soy perfeccionista, frecuentemente ocurre lo contrario: pierdo el tiempo en asuntos insignificantes, dejo de ver el panorama general, desatiendo otras tareas y me siento frustrado.
Rebecca Knight (29 abril 2019) presenta una serie de recomendaciones para mantener a raya al perfeccionismo. Sus sugerencias sobre qué hacer y qué no hacer son:

Qué Hacer

  • Aprende a reconocer el punto de inicio de rendimientos decrecientes cuando pretendes completar una tarea a la perfección. A veces, la tarea hecha es un buen objetivo.
  • Reflexiona sobre tu progreso. Identifica ejemplos de cuándo moderaste con éxito tus tendencias perfeccionistas.
  • Calibra tus estándares. A menudo, lo que estás escribiendo o diciendo no tiene que ser la última palabra, solo tiene que ser útil.

Qué No Hacer

  • Malinterpretar rumiar por resolución de problemas. Cuando tu mente se retuerza y ​​gire, busca distracciones para romper el ciclo.
  • Trabajar en pos de una meta perfeccionista amorfa. Haz una lista que te asegure seguir un proceso con objetivos medibles.
  • Ir por la libre. Recurre a los demás, a un colega, amigo o mentor de confianza, para alcanzar perspectiva y apoyo.
Referencia:
Knight , R. (29 abril 2019). How to Manage Your Perfectionism. Harvard Business Review. Disponible en: http://hbr.org/2019/04/how-to-manage-your-perfectionism 

jueves, junio 23, 2016

Caminar con brújula

Era un tímido estudiante de ingeniería haciendo prácticas de verano en una importante empresa trasnacional. A pesar de ser desde niño un enamorado de la técnica y de la ingeniería, ya hacía meses que encontraba mucha más satisfacción de realización personal colaborando con un grupo de acción social en comunidades marginadas que en las clases de mecánica y electricidad.
Una tarde, saliendo de la planta con un dominante mánager, vi desde la ventanilla trasera a lo lejos, a un obrero que conocía y que iba en bicicleta. Ondeé la mano saludando y diciendo adiós. Al darse cuenta de lo que había hecho, el mánager volteó y vociferante dijo: “¿qué haces? No debes saludarlos, son como perros”. Atemorizado no alcancé a decir nada y me quedé callado todo el camino; pero internamente se despertó una revolución que duró varios días. Mi conclusión fue: esto no es lo que quiero para mi vida.
Pero tampoco sabía qué era lo que sí quería. Renuncié a la facultad de ingeniería e inicié un camino de búsqueda, tratando de descubrir un camino, un rumbo, una carrera, una profesión, que me dieran un sentido. Hice de todo: acción social, vender trajes, recibir psicoterapia, tomar cursos de desarrollo humano, regresar a terminar ingeniería, iniciar negocios, estudiar la licenciatura en psicología, administrar negocios de amigos y familiares, retirarme a meditar, vivir en comunidad y muchas cosas más.
Pasaron algunos años y una mañana soleada de julio, vino a buscarme a mi trabajo de gerencia un amigo que era director de una escuela y me dijo: “vamos a empezar clases dentro de una semana y me acaba de renunciar el maestro de dibujo técnico; necesito que tú me des esa clase”. Le respondí: “Dar clases es lo último que he pensado hacer en la vida”. Pero mi amigo era muy persuasivo y me convenció de impartir aquel semestre el curso. La experiencia de encontrarme con alumnos y contribuir a su formación me alcanzó muy profundamente. Desde entonces han transcurrido más de 30 años durante los cuales he hecho una carrera sumamente satisfactoria como profesor de tiempo completo.
Creo que los caminos para la realización personal y profesional se encuentran si nos mantenemos caminando y si estamos lo suficientemente atentos y sintonizados con nuestras prioridades de vida, con nuestros valores y creencias, con lo que nos da sentido en la existencia. A esto le llamo “caminar con brújula”.
Ahora se acerca el tiempo de mi jubilación. Es hora de seguir otros caminos. ¿Qué es lo que debo hacer? Seguir caminando con mi brújula bien calibrada.

lunes, diciembre 07, 2015

Adiós, querido Nacho

En el punto más bajo de mi vida, en esa etapa que ahora llaman la emergencia de la adultez, sintiéndome fracasado en muchas áreas, sin trabajo, sin casa y sin vislumbrar un futuro; habiendo jugado con la idea de terminar con todo; desesperado y deambulando sin saber a dónde ir, llegué a su puerta en la parroquia de Mexicalzingo. Al abrirme le dije: “Nacho, me está llevando la fregada; ¿me puedes recibir unos días?” Sin preguntar nada, me invitó a entrar y me dio techo, comida y oído comprensivo durante un año.  El sacerdote Nacho Peña fue el amigo generoso que me tendió la mano en los momentos más difíciles para que yo pudiera construir la persona que ahora soy. El día de hoy, Nacho partió al Padre.
Nunca buscó “evangelizarme” predicándome; de hecho, aunque vivía con él en la casa de la Parroquia, casi nunca fui a misa. Su manera de predicar conmigo fue hacer realidad el Evangelio en la relación en vez de darme discursos religiosos: ayudó al desamparado que era yo, sin esperar nada a cambio. No creo que nunca quisiera convertirme en ningún sentido: tan sólo quiso ayudarme; y al hacerlo me convirtió. Y me convirtió a hacer lo mismo, buscando que el testimonio y el trato hablaran de Dios y no las palabras o los ritos. Subrayando “buscando” porque lo que permanece es la lucha, no los resultados que siempre quedan lejos del ideal.
Queda en mi recuerdo aquella misa a la que sí fui, en la que se celebraba al santo local. Nacho trataba de hacer consciente a la población de que la veneración a la estatua del santo que tanto respetaban debía ser redirigida a sus vecinos, ya que en cada una de las personas Dios sí está presente. Buscaba sacudir al pueblo, haciéndoles ver que la adoración de imágenes y estatuas debía ser abandonada por el amor a los demás, por aceptar como imagen de Dios en el otro. Durante la homilía, estando yo a su lado, puso su mano en mi hombro y preguntó “¿pueden creer que Dios está aquí en mi amigo Enrique?”. Un viejito adusto y enojado dijo algo así como “mire padrecito, aquí el señor San José nunca me ha fallado y lo conozco desde niño; pero este joven no sé quién sea ni de donde venga”. Me dio miedo; pero Nacho no mostraba ningún temor y cuestionaba aguerridamente las creencias erróneas anquilosadas.  
Nacho fue un alma rebelde, siempre buscando sacudir las estructuras encasillantes que le rodeaban. Sus ceremonias no eran ritos repetitivos sin sentido; sino los convertía en asambleas  de reflexión y de encuentro. La homilía la hacía en círculo para que los presentes participaran con sus opiniones; la convertía en una ocasión de formar, sembrar inquietudes y hacer algo diferente para cambiar actitudes. Lo mismo hacía con bautismos y bendiciones de autos y casas: las convertía en ocasiones de reflexión, de formación, de cambio; siempre a través del diálogo, haciendo que la gente se expresara, utilizando preguntas detonadoras. El mensaje llegaba a muchos; pero también molestaba a los custodios de esas prácticas y estructuras. Eventualmente los poderosos se organizaron y lo expulsaron del pueblo; pero muchos lo seguían a donde fuese que le tocara estar.
Nacho y mi otro queridísimo amigo Chucho Márquez nos casaron a Mónica y a mí. Recuerdo largas discusiones en casa de Nacho, decidiendo el formato de la ceremonia. Así era su apertura: permitía la discusión y nada quedaba por sentado nada más “porque así tiene que ser”. Dado que no tendríamos fiesta, el verdadero encuentro con los amigos que nos acompañarían sería en la iglesia por lo que no queríamos casarnos dando la espalda a la gente, sino que necesitábamos una asamblea como las que él siempre hacía. Y fue lo suficientemente flexible para permitir que así fuese. Parecía que la misión en la vida de Nacho era formar gente, y con mucha apertura nos volvió a formar en esa ocasión.
Nacho también fue un coach excepcional formado en la línea de la psicoterapia humanista, dentro de las corrientes de psicoterapia centrada en el cliente de Carl Rogers y psicoterapia Gestalt de Fritz Perls. El año que viví en su casa, él estudiaba la maestría en Desarrollo humano; por lo que en muchas sesiones de terapia que me dio, aprendí de manera vivencial esa forma de hacer coaching; misma que incorporé profundamente en mi manera de ser, y que perdura como mi base de intervención al dar clase y al recibir a mis alumnos en el cubículo, habiéndome impactado mucho más que toda la formación que tuve en la carrera, en la maestría y en todos los cursos y diplomados que he tomado.

Ahora que has partido, Nacho, te doy las gracias por haber cubierto con tu generoso corazón mi alma adolorida cuando más lo necesité. He buscado seguir tu ejemplo y hacer lo que en inglés le dicen “paying forward”. Es la mejor manera que encuentro para darte tributo. Gracias por imprimir en mi alma las huellas que han hecho florecer la mejor parte de mí. Pasaron más de 30 años sin tener mucho contacto contigo; pero me doy cuenta en este momento que esas huellas han hecho que estés presente permanentemente en mí. Querido amigo, fuiste un testimonio vivo y práctico del mensaje de Jesús, y le ruego que te tenga en la palma de su mano hasta que volvamos a encontrarnos.

viernes, mayo 22, 2015

Graduación de preparatoria

Fue toda una celebración la graduación de preparatoria de mi hijo Rodrigo en la cual tuve el honor de ser el orador. Fueron casi 500 jóvenes entre los que se encontraron los hijos de muchos amigos. Esto es lo que les dije.

Queridos alumnos. Qué honor el dirigirles unas palabras y que gusto hacerlo cuando mi hijo está entre ustedes.
Para muchos de nosotros, sus padres, el acompañarlos en su proceso de desarrollo personal es la tarea más importante de nuestras vidas.
El momento de vida en que nos encontramos la mayoría de sus padres es en varios sentidos opuesto al de ustedes. Nos corresponde ahora, alrededor de la mitad de la vida, el disolver nuestro ego, el aprender que realmente no importamos y diluirnos frente al mundo y los demás. No es una tarea fácil y algunos nos tardamos más que otros en lograrlo a través de una lucha personal.
Por el contrario, a ustedes les corresponde en esta etapa de su vida el hacer crecer su persona e individualidad, el diferenciarse de los demás, el descubrirse como una persona única e irrepetible. Esta también es una tarea muy difícil, que empieza con la adolescencia.
Los estudios contemporáneos en neurociencia indican que las grandes transformaciones que ocurren en el cerebro en esta etapa de la vida se alargan más allá de lo que se creía previamente, bien adentrado en la década de los veintes, por lo que ahora se considera que la adolescencia, neurológicamente hablando, se extiende hasta los 25 o 26 años.
En su libro “Brainstorm”, Daniel Siegel señala que la adolescencia es un periodo de intenso desarrollo personal en el que su cerebro está experimentando importantes transformaciones.
Entre los mitos de la adolescencia está el creer que simplemente es un periodo de inmadurez y que se pasará con el tiempo; como si fuese una enfermedad. Por el contrario, es un importante y esencial periodo de profunda transformación y crecimiento personal en el que se cultivan cuatro capacidades cuyos nombres conforman la sigla ESCENCIA: 1) el Encuentro Socioafectivo, 2) la Chispa Emocional, 3) la Novedad Creativa y 4) la Inspiración Amplificada.
Son actitudes y habilidades tan importantes que este periodo debiera llamarse adultescencia; porque son capacidades escenciales para la adultez. De hecho, el adulto que pierde estas cualidades cultivadas en la adolescencia es un adulto apagado, sin chispa ni inspiración profunda. Nosotros, los adultos, tenemos que seguir aprendiendo mucho de ustedes y contagiarnos de estas cualidades.
Otro mito de la adolescencia es que este es un periodo para reventarse, para probar de todo, para ponerse en los límites. Oigo decir “¿si no es ahora, cuándo?” Pues nunca. Con esa mentalidad fácilmente te puedes poner en rutas de auto-destrucción de las que difícilmente se salen.
Por el contrario, este es un periodo para hacerte crecer intensamente sumergiéndote, sí en experiencias; pero experiencias entusiasmantes y retadoras, que te nutran y te permitan construir tu persona plena en todas tus facetas.  De ahí que sea muy importante que en este periodo de tu vida te sumerjas en vivencias que te ayuden a esta construcción, actividades que te lleven a pensar, conocer, imaginar, soñar, innovar, explorar, construir, conocerte, descubrirte.
Ahora al graduarte de preparatoria, enfrentarás plenamente los dos retos existenciales más importantes del periodo de la juventud: 1) descubrir cuál es tu misión en la vida y 2) aprender a vivir en intimidad con el otro.
Hablando del primer reto, ahora al graduarse de preparatoria, nosotros, su grupo social, los presionamos para que elijan una carrera; pero les puedo decir que eso es lo menos importante. El asunto del propósito de la vida no tiene que ver con metas ni rumbos, sino con esencias. No es ¿adónde voy? Ni ¿qué camino he de seguir? Sino ¿cómo he de caminar?
Quienes somos creyentes nos podemos preguntar ¿para qué me puso Dios en esta Tierra justo en el Siglo XXI? Quienes no son creyentes se pueden preguntar ¿qué propósito profundo le quiero dar a esta mi vida?
No hay que elegir carrera por un cálculo de posibilidades, de ingresos y beneficios. La pregunta ¿de qué voy a vivir? no es relevante. La pregunta importante es ¿cómo voy a vivir? Con pasión, con energía, con sueños, con vida, creando, generando posibilidades.
Hay que estudiar, desde luego, esta es la etapa para hacerlo, para retar a nuestro cerebro y a nuestro organismo de manera global; pero hay que estudiar aquello que te apasione mucho.
No se espera que este reto lo resuelvas ahora, sino dentro de los siguientes 5 o 6 años.
A mí no me resultó fácil responderlo. Intenté muchos caminos. Estudié ingeniería cuatro años y era buen estudiante; pero tuve que seguir buscando. Me convertí en psicólogo, dirigí negocios y exploré mucho hasta que descubrí que mi vocación es el ser un facilitador del crecimiento. Lo descubrí en la vida y caminando y el Tec me ha permitido realizarlo a plenitud a través de la docencia. Algunos pueden descubrir más rápido su propósito de vida y otros se mueren sin saberlo, sencillamente porque se conforman o se cansan de buscar.
Pero el sentido de la vida, la vocación, la misión personal, lo que me realiza plenamente no se descubre meditando sentado a la vera del camino, se descubre, sí meditando; pero activamente, andando, caminando, probando. Si no sabes ahora qué estudiar, simplemente estudia algo, lo que ahora te de sentido, y luego irás afinando en el camino. No te sientes a esperar a que te llegue la iluminación; ilumínate en la acción.
El segundo reto para esta etapa de tu vida, el aprender a vivir en intimidad con el otro, es de acuerdo al psicólogo Erick Erickson una tarea vital. Vivir en intimidad no se refiere al sexo, sino al establecimiento de relaciones profundas y significativas con el otro, el aprender a abrirse al contacto emocional con el otro, aprender a ser vulnerable y a ser más persona en el encuentro íntimo con los demás.
Erickson daba de plazo para aprender esta tarea vital hasta los 30 años. Así que las relaciones profundas de amistad que ahora estableces con tus amigos y las relaciones de noviazgo son actividades tan importantes como el estudiar una carrera.
A veces veo a algunos de mis alumnos que se brincan mi clase porque se quedaron en el pasillo discutiendo con su pareja. De momento me da coraje porque le pongo mucha pasión a preparar mi clase; pero luego me digo a mí mismo que eso que está ocurriendo en el pasillo es mucho más importante que los diagramas sistémicos y cálculos que los pongo a hacer. De todas maneras le pongo su falta.
Ya aprenderán mi materia cuando la necesiten; pero el asunto de la convivencia en intimidad, requiere de muchísima práctica y del desarrollo de actitudes difíciles de cultivar tales como la empatía, la asertividad, el conocimiento de mí mismo, el saber ser vulnerable. Erich Fromm dedicó un libro al tema y decía que el arte de amar requiere una intensa disciplina y trabajo para dominarlo.
Mi último punto es que ahora al terminar la prepa puedes seguir muchos caminos para desarrollar estas dos tareas. Hemos tenido mi hijo y yo una conversación respecto a que si él va a ser emprendedor, por qué no ir directo a hacer empresa en vez de ir a la universidad. Al fin, ¿no hay tantos ejemplos de personas exitosas tales como Steve Jobs y Bill Gates que así lo hicieron? Habrá que hacer una clarificación, la mayoría de estos famosos sí fueron a la universidad, aunque no se graduaron, y fue justo en ese entorno en el que crearon sus empresas; y muchísimos otros, como Larry Page y Sergey Brin, fundadores de Google, descubrieron la oportunidad estudiando la maestría o el doctorado.
En lo personal estoy convencido que la universidad es un espacio ideal, un laboratorio de vida diseñado específicamente para formarte como persona. Y es que no se trata de estudiar una carrera, se trata de estar en un espacio enriquecido para desarrollarte como persona.
Durante tu formación profesional encuentras una diversidad de experiencias que van desde oportunidades de emprendedurismo, de formación profunda en áreas profesionales, de experimentar en diversas prácticas empresariales e institucionales, de participar en dinámicos grupos estudiantiles, de vivir retos en el extranjero aprendiendo a vivir en la globalidad, de participar en compañías de teatro, de crecer en grupos deportivos, y muchas más. Y todo esto teniendo un coaching personal de profesores y directores de carrera de tal manera que puedes aprender más rápido que haciéndolo por cuenta propia.
Pero sea cual sea el entorno en que decidas estar, considera que tus maestros en la Prepa seguimos aquí listos para apoyarte cuando lo requieras, que esta es la casa a la que puedes volver a cargar pilas, y que tus padres estamos para apoyarte y acompañarte en tu camino.
En las buenas y en las malas, cuenta con nosotros. Que Dios te bendiga en tu camino.

miércoles, diciembre 03, 2014

El mayor poder económico de los últimos 2000 años


¿Cuál es la economía dominante del mundo? Nos podemos llevar sorpresas dependiendo de cuál es el horizonte de tiempo considerado y el indicador económico que consultemos.
Lo podemos ver claramente en el infógrafo de The Economist China's Back. El PPA (paridad del poder adquisitivo) de China es ahora el mayor de entre todos los países, después de que Estados Unidos fue la economía dominante durante 100 años. Pero en un horizonte de 2000 años, China y la India han sido las primeras economías. Así que el repunte actual de China, no es más que un regreso de su posición.
Sin embargo, dado que el PPA es un indicador absoluto y China es enorme, si se utiliza un indicador relativo, el panorama cambia, según el infógrafo China no more también de The Economist. Considerando el tamaño de la economía en términos de Ingreso per Cápita, el panorama cambia: en el año 1000 las economía dominantes eran Irak, Irán y Turquía, en 1950 Kuwait, Qatar y los Emiratos Árabes y actualmente, Luxemburgo, Singapur y Brunei.

martes, julio 01, 2014

Cuatro circunstancias en las que tener una junta no es lo indicado


De acuerdo a “The management tip of today” del Harvard BusinessReview hay cuatro circunstancias en las que una reunión no ayuda a resolver los problemas y es mejor usar otra estrategia.
Frecuentemente la gente se encuentra saturada de juntas; ¿para qué sumarles una reunión más cuando hay mejores maneras de lograr el objetivo?
Se deberá evitar la reunión cuando:

El tema no justifica el tiempo de todos los participantes

Por ejemplo, descubres que un proveedor hizo cargos adicionales en una serie de órdenes recientes. Los cargos son menores y puedes resolver el problema llamando directamente al proveedor.

Los participantes están molestos y no están listos para hablar

Cuando la gente está conflictuada muchas veces necesita de algún tiempo para acomodar el asunto y prepararse para hablar.

El asunto se resuelve de mejor manera individualmente

Por ejemplo, si deseas obtener información sobre el desempeño de una persona.

Se requiere conocer muchas opiniones personales

Recibirás una retroalimentación más honesta y efectiva si envías una encuesta electrónica que si pides información en grupo.

Para saber más: 
Running Meetings (20-Minute Manager Series); Harvard Business Press Books; jun 03, 2014. Prod. #: 17003E-KND-ENG

miércoles, septiembre 04, 2013

Modera un panel como un profesional

De acuerdo al Harvard Business Review (4 septiembre 2103) para moderar un panel con éxito es necesario seguir tres reglas simple. Los foros pueden entusiasmar a los panelistas pero si no se dirige bien puede resultar muy aburrido para la audiencia.
1. Buscar enganchar a la audiencia desde el principio pidiendo que unos cuantos se presenten. Así se tendrá un sentido de quiénes son los presentes y se evitará que los panelistas se queden en su nube.
2. No permitir el uso de presentaciones. Las filminas de powerpoint drenan el tiempo disponible e interfieren  con la posibilidad de que ocurran interacciones interesantes.
3. Evitar que todos los panelistas respondan a cada pregunta. Es suficiente con dos respuestas. Luego es necesario avanzar, pidiendo ejemplos concretos o de plano pasando a otro asunto a menos de que una tercera persona se desviva por opinar.

Para saber más leer “How To Moderate a Panel Like a Pro,” by Scott Kirsner.