Gracias al correo de un exalumno y amigo, Samuel Morales, he descubierto a Immanuel Wallerstein, investigador de la Universidad de Yale, quien me ha impactado tremendamente con tan sólo dos escritos que he leído. Ahora tengo pendiente su libro "World system analysis". Comparto lo que he aprendido.

Wallerstein es un pensador holístico que busca entender el mundo desde la historia integrando la política, la sociología y la economía, áreas que según él han sido artificialmente creadas, resultando en la segmentación de la comprensión del mundo. Tiene bases académicas tan diversas como Marx e Illya Prigiogine, el ganador del premio nobel por su trabajo en estructuras disipativas, a quien conozco por las publicaciones de Frijot Capra y sobre quien acabo de descubrir que Carl Rogers ya hablaba en los 70.
Wallerstein sostiene que el sistema mundial está en una crisis estructural por lo que ha entrado en un periodo de transición, que es una etapa de bifurcación y caos que puede durar 20 o 40 años. Señala que es por ello que los movimientos en contra del sistema, particularmente los globalifóbicos, se encuentran en condiciones muy distintas a las que vieron los movimientos de cambio durante los dos últimos siglos.
Wallerstein señala que este periodo de transición tiene las dos siguientes características.

  1. La gente en el poder no intenta preservar el sistema ya que está destinado a la auto-destrucción, sino que buscarán el surgimiento de un nuevo sistema que mantenga las peores características del actual: jerarquía, privilegios y desigualdades.

  2. El periodo de transición es de profunda incertidumbre, de tal manera que es imposible saber cuáles serán los resultados ya que la historia no está del lado de nadie.

Wallerstein propone que la búsqueda de largo plazo debiera ser un mundo relativamente más democrático e igualitario. Subraya la palabra relativamente porque considera que no es viable la búsqueda de absolutos.

Finalmente, dice que la estrategia para el periodo de transición debe tener los siguientes cuatro componentes:

  1. Mantener un debate constante sobre lo que sucede y lo que se busca; algo en lo que los grupos anti-sistema no han sido muy buenos en el pasado.

  2. Atender las necesidades de corto plazo a fin de prevenir los efectos negativos de la caída del sistema. Las necesidades inmediatas de la gente deben ser atendidas, previniendo los peores efectos de su derrumbe.

  3. Establecer metas intermedias que apoyen que la transición vaya en la dirección buscada, particularmente impidiendo el movimiento actual de mercantilización de todos los aspectos de la vida: por ejemplo, el cuerpo humano, los hospitales y el agua. Señala que tampoco deben nacionalizarse estos bienes ya que esto termina siendo otra versión de mercantilización. Hay que generar estructuras que operen en el Mercado pero cuyo objetivo sea el desempeño y la sobrevivencia en vez de las ganancias.

  4. Generar una visión compartida para el cambio, lo cual nos lleva de vuelta al primer componente de diálogo y debate. Hay que dejar de presuponer cuál es la mejor sociedad y discutirlo, delinearlo y experimentarlo en estructuras alternativas.

Este es apenas mi primer acercamiento a Wallerstein; pero de antemano me ha ayudado a encuadrar varias de las actividades en las que nuestra comunidad de aprendizaje estamos involucrados y a darles un sentido más amplio. Entre otras acciones, somos promotores del diálogo, la pluralidad y los mecanismos para alcanzar consensos, y facilitamos el surgimiento de la empresa humanista, que privilegia el beneficio de los diversos grupos de interés sobre el capital; tipo Mondragón Corporación Cooperativa, BIMBO y SEMCO.

En la liga
http://www.theory-talks.org/2008/08/theory-talk-13.html donde encontrarán material de Immanuel Wallerstein.
.

Comentarios de blog por Disqus